LA CAIDA LIBRE DE LAS DIXIE CHICKS

11Ene13

Dixie Chicks_3

Realmente, la política mezcla muy mal con otras actividades,bien sea con el deporte, ya sea con la música, etc., y creo que en muchas ocasiones, es un grave error  manifestar sus inclinaciones políticas, e incluso exponer opiniones personales, aunque no debiera ser así.

Si enmarcamos esta apreciación en el mundo de la música, y concretamente, en el mundo de la música country, no puedo evitar recordar el doloroso affaire en el que se vieron envueltas las Dixie Chicks, y más particularmente, su vocalista, Natalie Maines.

Vamos con ello, y antes quisiera decir que las Dixie Chicks tienen algunas canciones que me gustan, pero ni mucho menos me cautiva el estilo, un tanto alternativo, de la música country que hacen, aún reconociendo la fuerza y vitalidad que desprende su vocalista. Desde luego, el country tradicional es otra cosa bien diferente.

Eran los albores de la guerra de Irak. En Londres, el 10 de marzo de 2003, en el Shepherd’s Bush Empire, ante una audiencia de 2000 personas. Durante su actuación, y entre canciones, antes de comenzar con “Travelin Soldier” (1), Natalie Maines, vocalista y líder del grupo Dixie Chicks dijo, para que lo escucharan todos, que “.. estamos avergonzadas de que el Presidente de los Estados Unidos sea de Texas”. El impacto que tuvo esta alocución, a todos los niveles, pero especialmente en los Estados Unidos, fue tremendo. Las dijeron de todo, con los más variados epítetos, por ejemplo, “traitors”, “dixie sluts”, “Saddam’s angels”.

Dos meses después de aquél comentario de Natalie Maines sobre el presidente Bush, para llamar la atención sobre lo absurdo de los calificativos empleados, las Dixie Chicks accedieron a posar desnudas (se dice que fue una idea de Natalie Maines) en la portada del “Entertainment Weeckly” del 2 de mayo de 2003, apoyando al mismo tiempo los esfuerzos de sus defensores, incluyendo unas pegatinas en el cuerpo como muestras de lo que las llamaron.

Con todo ello, el escándalo se completó del todo, y las consecuencias también: Las rutilantes ventas del que por entonces era su álbum actual, “Home” –su tercer CD-, se desplomaron, desaparecieron de la programación en la casi totalidad de emisoras de radio, en las emisoras de radio del centro de America se instalaron contenedores de basura para recoger los CDs de los aficionados descontentos, e inclusive, en Bosier City (Louisiana), una emisora sugirió a sus oyentes que llevasen sus CD’s al parking de la emisora, y haciendo un montón con ellos, los aplastaron con un tractor.

Esto no sería imaginable 2 meses antes de ese concierto en Londres. Su debut discográfico con su álbum “Wide Open Spaces” fue 11 veces platino, el siguiente, “Fly” 10 veces, y a pesar del escándalo, el que era actual, “Home” tenía certificadas ventas por 6 millones a los 9 meses de su edición, hasta que fue casi desterrado de las ondas.

Finalmente, el propio presidente intervino en el trance: “Las Dixie Chicks son libres de decir lo que piensan, pero no deberían lamentarse si algunas personas no quieren comprar sus discos cuando hablan en el extranjero, pues ya se sabe que la libertad es una calle de dos direcciones”.

Esta difícil mezcla de la política con la música, también puede arruinar o dañar las buenas relaciones con otros compañeros de profesión, por tener diferentes interpretaciones. Eso sucedió con Travis Tritt, para quien el comentario de Natalie Maines en aquél concierto, fue calificado de “cobarde”, por haberlo hecho al otro lado del océano y sugirió que en todo caso debería haber intentado hacerlo en el astródromo de Houston (Texas).

Hubo quien defendió a Natalie Maines, como Steve Earle, y Rodney Crowell. Pero fueron más los desafectos con otras estrellas de la música country, como Vince Gill, Faith Hill y Darryl Worley, y especialmente sonada fue la reacción de Toby Keith, quien en sus giras proyectaba una imagen retocada de Natalie y Saddam, recibiendo grandes ovaciones. Natalie Maines se refirió a Toby Keith como un ignorante.

La tormenta desatada sobrepasó a N. Maines, hasta el punto de verse empujada a pedir disculpas por no respetar la figura del Presidente y líder del país, al tiempo de añadir que su comentario no debiera ser considerado más allá de una broma sin importancia, lo que también disgustó a muchos activistas contra la guerra, que no querían que se disculpase. Posteriormente, en unas reflexiones más profundas sobre esa guerra, Natalie comentaba, como madre, su preocupación por el dolor de las madres de Irak y el de los padres de las tropas enviadas allí, cuando tienen que recibir a sus hijos que regresan en ataúdes.

Las muestras de reacciones muy contrarias a las Dixie Chicks fueron muy numerosas, no solamente hacia ellas, sino hacia sus familias, y no es necesario referirse a todas ellas. La propia Natalie cuenta que también recibió mensajes desagradables, aunque con un cierto sentido del humor, como uno que decía “Espero que comas los guisantes de Earl”. Esto es en referencia a uno de sus hits, “Goodbye Earl” (2), una sorprendente y cómica canción, donde se relata cómo una esposa maltratada mata a su esposo con verduras envenenadas.

Se pueden encontrar explicaciones a todos estos acontecimientos desde diferentes ángulos. Por ejemplo, sus declaraciones se las discrimina desde el sexismo; así, Willie Nelson y Merle Haggard pueden cantar canciones pacifistas o cualquier cosa que quieran y su audiencia, que probablemente sean votantes de Bush, dirá: “Son buenos hombres, lo pueden hacer”, pero cuando lo hicieron las Dixie Chicks… puede que sea por sexismo.

Un punto de vista más académico se puede encontrar en el hecho de la polarización existente en América, donde conservadores y demócratas tienden a emigrar allí donde ellos se sienten más afines y encuentran más camaradería, es decir, donde sus creencias y formas de entender la vida está muy en línea con las de su vecino. La piedra angular de la música country se encuentra en que los artistas no son diferentes de su público, y esta es una regla que no se encuentra en cualquier otro género musical.

Suele admitirse el hecho de que el principal núcleo poblacional de la música country, muy enraizada en el sur, es mayoritariamente votante del partido conservador republicano. Por ejemplo, en las últimas elecciones, en todos los estados considerados sureños (los 11 de la Confederación más ) excepto Virginia y Miami, ganaron los republicanos, mientras que en las precedentes, en las de 2004 ganaron los republicanos en todos los estados sureños ampliamente y sin excepción, con lo cual, G. Bush obtuvo su re-elección.

Por otra parte, el papel de la religión también es un factor muy importante, pues no en vano el 72% de los estadounidenses cree que el presidente ha de tener fuertes sentimientos religiosos, y se considera que quienes acuden una o más veces a la semana a la iglesia votan en mayor proporción a los republicanos. En el ambiente de la música country suele rechazarse la imagen liberal de Hollywood y de la Costa Este por no representar el modelo patriótico sino todo lo contrario: el ideal americano se encuentra hoy en dia en estados como Kansas, Missouri o Colorado.

El caso es que, volviendo a Natalie Maines, principal protagonista de esta historia, es de Texas, un estado sureño, y su padre, con ideas republicanas, mientras que para mayor paradoja, su enconado rival, en este conflicto, Toby Keith, es sin embargo un declarado demócrata.

Claramente pueden encontrarse diversas explicaciones, y probablemente, ninguna por si sola será la única, sino una sucesión de ellas. Pero tampoco se puede olvidar, al menos en las reacciones iniciales, que todavía estaba muy reciente un acontecimiento que cambió muchas de las creencias del pueblo americano, tras los ataques de Al Quaeda del 11-S, es decir, tan solo unos meses antes.

Gretchen Wilson, otra cantante country, que se hizo con un nombre gracias a su gran hit, “Redneck Woman” (3) -ella es una auténtica redneck woman- y un estilo parecido al de Natalie Maines, es de las que piensan que las Dixie Chicks traspasaron un poco “la línea” de lo políticamente correcto, y añade que “la country música country no debe estar en política, sino que las opiniones políticas de cada uno, al igual que la religión, son algo privado”.

Natalie Maines tampoco tuvo mucho apoyo de las estrellas de otros países. Decir lo que se piensa no es un delito. Fue valiente, y tal vez no supo medir bien ni el lugar ni, sobre todo, el impacto de sus palabras, pero pese al precio elevado que pagó por ello, aún llegaba a afirmar que no había odio en su corazón. Y Natalie Maines pasará a la historia musical, más allá del country, vigorizada por el fracaso de esa guerra.

(1) http://www.youtube.com/watch?v=oVsLcuVmgL8
(2) http://www.youtube.com/watch?v=bqnrXRuebWg
(3) http://www.youtube.com/watch?v=P0GH3tmdL7c



4 Responses to “LA CAIDA LIBRE DE LAS DIXIE CHICKS”

  1. I like reading a post that can make men and women think.
    Also, many thanks for allowing me to comment!

  2. Ayer ha cumplido 37 años Natalie Maines, vocalista irrepetible de las Dixie Chicks, desde su nacimiento en la tejana Lubbock,la que fuera también cuna de Buddy Holly. Desde pequeña quería ser estrella y cuendo empezó a hacer coros a Pat Green en su disco de debut supimos que tras aquel aspecto de muñeca pizpireta se encontraba una bala de cañon a punto de impactar en el mundillo musical. El día en que sustituyó a Laura Lynch en las Dixie Chicks el destino del grupo y de ella misma dio un vuelco inesperado y radical. El trío se convirtió en el soplo de frescura y sinceridad que necesitaba Music Row, recuperando canciones de artistas como Bonnie Raitt, Maria McKee, J.D. Souther o Tom Jans, sin dejar de acogerse a la tradición musical pero aportando una enorme dosis de espontaneidad entre tanta parafernalia artificial. Las Dixie Chicks, con Natalie Maines, al frente se convirtieron en referente de las jóvenes audiencias y abriendo las fronteras de la country music a un nuevo público que encontraba otras propuestas en sus canciones y en su propia imagen, a veces meditadamente provocativa, dispuesta a despertar del aburrimiento a la Music City. Los éxitos se multiplicaron y ni tan siquiera una infame campaña de desprestigio apoyada en los propios despachos gubernativos, han podido con ellas. Fueron amenazadas de muerte y hubieron de abandonar su propio hogar para establecerse en la Costa Oeste. Desde allí, Natalie sigue siendo una superviviente adorada por una legión de aficionados a los que, seguro, hoy hemos hecho felices.

    • 4 countrymusicstation

      May Koch, me alegra que te gusten las Dixie Chicks. Y se agradece tu interesante aportación. Saludos.


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