EL GRAND OLE OPRY: LO MÁS SAGRADO DE NASHVILLE.

01Dic11

La larga historia del Grand Ole Opry comienza en 1925, de la mano de su fundador, George Dewey Hay, que previamente había trabajado como reportero de juzgados para un periódico de Memphis. Después pasó a la radio como editor y anunciador, hasta que en el citado año fue invitado a Nashville para la ceremonia de inauguración de la emisora de radio WSM, propiedad de una importante compañía se seguros (Nacional Life y Accident Insurance).

Las iniciales WSM representan “We Shield Millions” (“protegemos a millones”), y a G. Hay le ofrecieron el puesto de director de la nueva emisora, oferta que aceptó. Desde un principio, G. Hay orientó con gran acierto la programación musical para que atrajera la atención de las áreas rurales y alejadas -particularmente hacia el sur- emitiendo una selección de viejas melodías tocadas por un viejo fiddler de 77 años, llamado Uncle Jimmie Thompson, acompañándole con el piano su sobrina Eva Thompson.

El programa, rápidamente se hizo popular entre sus oyentes y Hay decidió formar un elenco de artistas locales para el show. Eran músicos amateurs, que actuaban sin ser remunerados, hasta que un año más tarde llegó la primera gran estrella, Uncle Dave Macon, un cantante de 56 años que tocaba el banjo, el cual permaneció en el elenco del Opry hasta su muerte, en 1952, cuando tenía 81 años.

Fueron surgiendo nuevas estrellas como The Delmores, Little Jimmy Dickens, Pee Wee King, y Roy Acuff. La relevancia del Opry fue tal que grandes empresas como Reynolds Tobacco comenzaron su patrocinio, trasladándose la emisora a otros estudios más grandes, hasta llegar al Ryman Auditórium, construido en 1882 por Tom Ryman, el capitán de un barco de rio, y que desde entonces, este sagrado recinto, todo un emblema de la música country, ha sido varias veces reformado.

Muy pronto, el nombre del programa paso a llamarse “Grand Ole Opry”. Eso fue un día en que iba a actuar en el show D. Baileys, con su armónica, cuando George D. Hay, al anunciar su actuación, declaró a modo de parodia: “En la hora pasada hemos estado escuchando música tomada de la Gran Opera. Desde ahora, presentaremos el Grand Ole Opry” . Y de esta forma, el nombre quedó para siempre.

En su larga historia, llegaron y se fueron grandes artistas, como Ernest Tubb; igualmente, Pee Wee King y Bob Wills fueron los primeros en utilizar los tambores o batería, pues hasta entonces, no se permitía utilizar más que instrumentos acústicos, no de percusión.

Elvis Presley sólamente actuó una vez en el Opry, sin impresionar en absoluto a la audiencia, y otro dato anecdótico es que Stonewall Jackson fue el primer cantante que grabó un concierto en vivo en el Opry, mientras que el artista que estuvo más tiempo actuando en el Opry fue Bill Monroe, seguido de la comediante Minnie Pearl, una mujer de reconocida inteligencia al decir de quienes la conocieron de cerca.

La última casa del Opry, construida en 1974, se encuentra a pocas millas del centro de Nashville, en Opryland, todo un complejo temático, dedicado a la música country. Desde todos los países del mundo, los turistas visitan y asisten a los shows que allí tienen lugar, dos noches por semana, siendo para muchos una especie de peregrinación a lo que se considera como el corazón y el alma de la Country Music.

Este nuevo establecimiento del Opry se encuentra rodeado de cuidados jardines y al pasear por allí, tienes la agradable sorpresa de escuchar música country y su sonido salía desde unos pequeños altavoces ocultos entre los setos de esos jardines. Es algo realmente delicioso sentarse en alguno de los bancos de esos paseos ajardinados y oir una bonita cancion de Dolly Parton, como me sucedió a mi.

Los nombres más influyentes en este negocio consideran que pertenecer al club del Opry es un tremendo honor, aún reconociendo que la importancia para la promoción de la carrera de un artista ha disminuido en los últimos tiempos. Pero el Opry representa la historia de la música country y ser miembro de ese club supone para un artista ser reconocido como una parte de esa historia.

Un ejemplo lo tenemos en Garth Brooks. Preguntado en cierta ocasión cual había sido el momento más grande de su carrera, la superestrella dijo, sin dudar, que el participar en el Opry. De igual forma, cuando Conway Twitty cantaba cariñosamente “The Grandest Lady Of Them All”, pudo pensarse que se refería a Loretta Lynn, pero se estaba refiriendo a lo más sagrado de Nashville, el Grand Ole Opry. Podemos escuchar esta canción-homenaje, al tiempo que se pueden ver pasar por el vídeo otros grandísimos artistas del Opry.

http://youtu.be/tIpGILQtAxQ

Sin embargo, curiosamente, hay varios artistas que no tenían ningún interés por pertenecer al siempre selecto club del Opry. Uno de ellos fue Buck Owens, fundamentalmente, cómo no, por motivos económicos -decía que pagaban muy poco, y el honor de actuar en este lugar no le motivaba- , y otro fue Merle Haggard, curiosamente, ámbos artistas de la costa oeste. Pero Merle Haggard no se refería al dinero, sino que esgrimía como principal argumento, su convencimiento de que el Opry era un negocio en el que no se reconocía debidamente al artista con talento, y en esto no le faltaba razón.

Otro caso que llama la atención es el de Conway Twitty, que nunca llegó a ser miembro del Ole Opry, a pesar de que en varias ocasiones se lo propusieron, pero rehusó debido a que no podía cumplir con los compromisos y requerimientos que ello significaba.

El Grand Ole Opry, con su historia y lo que representa, y su sensacional acustica, sigue siendo, no obstante, el recinto en el que todos los que son “alguien” en el mundo del country, o aspiran a serlo, desean subir a su escenario, y sentir el cariño y admiración de los fieles seguidores del country que dos o tres veces a la semana llenan y se dan cita en este lugar fascinante. Desgraciadamente, el country urbano promocionado por los sellos discográficos es ya demasiado numeroso en el “booking” del Grand Ole Opry.



4 Responses to “EL GRAND OLE OPRY: LO MÁS SAGRADO DE NASHVILLE.”

  1. Qué recuerdos. Ya te he contado, creo, que en marzo de 1985 mi esposa Margarita, mi hijo Javier de 2 meses y yo, asistíamos embobados al espectáculo que se daba aquel día en el, para mi, mítico Gran Ole Opry. Solo los amantes de esta música con la que nos instruyes saben lo que significa entrar en aquel recinto y…poder contarlo.

    Gran artículo Javier.

    • 2 countrymusicstation

      Espero tener la oportunidad de volver. Seguro que volvería a ser igual de inolvidable. La ciudad de la música (como así llaman a Nashville) para el country tal vez sea el equivalente a Viena con la música clásica.

  2. 3 Alfredo Niharra

    Muy interesante, como siempre, Javier. Aunque esta vez conocía un poco el tema por haber leído acerca de la historia en un LP magnífico que compré el año 68 “A REMARKABLE SAGA” THE STORY OF THE GRAND OLE OPRY VOL 1, editado por RCA VICTOR y que tiene 20 discos de gran categoría.
    Pero tus comentarios sobre el Opry y Buck Owens, Merle y Conway no los conocía.
    Tampoco he tenido la suerte de conocer el ambiente en Nashville. Creo que hubiera valido la pena hacerlo.
    Enhorabuena de nuevo, Javier.

    • 4 countrymusicstation

      Todavía hay tiempo, Alfredo. Yo mismo no pierdo la esperanza de volver por allí. Y por cierto, ese álbum que compraste, de 1968, tiene que ser fantástico.
      Saludos


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