EL OJO CLINICO DE PATSY CLINE

29Nov10

En la corta carrera musical de Patsy, truncada por un desgraciado accidente aéreo, hay abundantes pruebas de su gran talento vocalista, y también las hay de su escaso acierto a la hora de elegir por sí misma una canción que llegara a ser un éxito, y sobre esto es lo que quería llamar un poco la atención desde este blog.

La primera ocasión fue con motivo de su participación en el concurso de talentos “Arthur Godfrey’s Talent Scouts”, en N. York. Era el año 1957. Ella estaba empeñada en participar con “A Poor Man’s Roses (Or A Rich Man’s Gold)”. Pero después de las pruebas con otra canción y contra su voluntad, participó con ‘Walking After Midnight’. Patsy detestaba esa canción, porque decía que se podría pensar que era una canción sobre una fulana, y sobre todo que era muy pop y ella era una chica country. En el fondo, Patsy tenía razón pero el resultado fue que ganó el concurso y comenzó a salir del anonimato, consiguiendo llegar al nº 2 con esta canción, que fue, además, su primera aparición en las listas.

No voy a extenderme sobre este asunto, puesto que, en este mismo blog,  ya me he referido en otra ocasión, concretamente, en julio de 2009, pero es emocionante ver esa ctuación de Patsy en el citado concurso de talentos, en vivo, después de tanto tiempo, cuando tenía 26 años y con un vestido de vaquerita hecho por su madre.

No menos llamativo fue el caso de “I Fall To Pieces”, en 1960, una canción que había comenzado a componer Hank Cochran y después de llamar a su amigo Harlan Howard, para pedir su opinión, quedaron en casa de este último a la mañana siguiente y allí terminaron de escribirla. Cochran reveló que después de ser rechazada por un montón de gente consultada, fueron a ofrecérsela al productor de la Decca, Owen Bradley, quien de inmediato se interesó por ella.

Es curioso que en cuanto Jan Howard (la esposa de H. Howard), escuchó una prueba de la canción se interesó muchísimo por ser ella quien la grabase, pero Bradley quería que fuese para Brenda Lee, quien la rechazó porque la parecía demasiado country. A continuación se la ofrecieron a Roy Drusky, pues decían que era perfecta para su voz, pero también la rechazó, diciendo que le gustaba la canción pero era para ser cantada por una mujer, ya que le parecía ridículo que un hombre cante una canción con esa letra. La única que creyó en la canción de inmediato fue Jan Howard que sin embargo, se quedó con las ganas.

Finalmente, Owen Bradley preguntó a Patsy si podría cantarla, y aunque en principio dijo que sí, después se negó en rotundo a grabarla. Tras mucho insistir, Patsy finalmente aceptó, también a regañadientes, pues decía que no la gustaba.

En realidad a Patsy la canción si le gustaba. Pero tenía dos motivos para rechazarla; uno era debido a que ella quería grabar “Lovin In Vain”, una canción compuesta por Freddie Hart, y el otro motivo, tal vez el más importante dado el carácter de Patsy, era que ella sabía que otros artistas la habían rechazado y no quería ser un ‘segundo plato’, un pensamiento muy extendido entre las mujeres.

El dilema se resolvió cuando O. Bradley dijo: “Okay, graba “I Fall To Pieces” y podrás grabar también “Lovin in Vain” como cara B”. Lo que sucedió después ya es bien conocido pues “I Fall To Pieces” fue un super éxito tanto en las listas de country como en las de pop.

Pero hay un tercer caso. Patsy llegó a negarse por tercera vez a grabar lo que también sería un gran hit, pero hay que remontarse a hablar de Billy Walker para contar esta historia desde un principio.

Nos tenemos que situar a finales de 1960 época en la que llegó Willie Nelson a Nashville para abrirse camino y estuvo viviendo unos meses en casa de Billy Walker, que ya había grabado alguna canción compuesta por Willie.

Willie Nelson escribió una canción especialmente para Billy, llamada “Funny How Time Slips Away”. Cuando Patsy oyó la cinta de prueba de esa canción le dijo a Billy que ella grabaría esa canción, a lo cual Billy se negó en rotundo. Lo cierto es que se trata de una deliciosa canción, que requiere ser escuchada varias veces (como acostumbra a hacer un buen amigo), romántica, apacible y parsimoniosa, con una fina ironía y muy típica de Willie Nelson, quien finalmente convenció a Patsy, diciéndola que escribiría una canción para ella.

Desconozco si Patsy llegó a grabar esa canción en algún momento, y de no hacerlo sería una pena pues cuando Patsy “sentía” una canción, nadie podría igualar su interpretación. He escuchado versiones de muchos artistas, de Brenda Lee (muy buena por cierto), Ray Price (también excelente), Ricky Nelson (formidable) y otras no tan buenas como las de Elvis Presley, Faron Young o de George Jones, si bien la única que tuvo éxito fue la de Billy Walker, que fue el primero que la grabó. Naturalmente, también está la versión personalísima del propio autor, Willie Nelson, una especie de Bob Dylan en la música country.

Lo cierto es que después del enorme éxito que tuvo con I Fall To Pieces, Patsy buscaba desesperadamente otra buena canción que le diese continuidad y la permitiera seguir en primera línea, máxime después del gravísimo accidente automovilístico que tuvo.

Esa canción, justo la que le prometió Willie Nelson, fue “Crazy”.  Y sucedió lo mismo, pero en esta ocasión, cuando Patsy escuchó la cinta de prueba, la reacción de Patsy fue mucho más rotunda: no la gustaba nada, cuando se enteró cual era el título de la canción menos aún, diciendo que habría que estar loca para cantarla y es que, además, todavía estaba dolida recordando que la canción que ella quería era la que escribió Willie para ser grabada por Billy Walker, como antes dije.

Tuvo que emplearse a fondo Owen Bradley para poder convencer finalmente a Patsy de que la grabase, y aunque Patsy siempre hacía grandes aportaciones a sus canciones por la forma de interpretarlas, en esta ocasión le costó más trabajo, porque tanto las notas bajas de “Crazy”, como especialmente las más altas, decía que no las podía hacer, tal vez por las secuelas del accidente. Pero Patsy estaba en el apogeo de su carrera y la grabación final, que consiguió hacerla en una sola toma, dejó maravillado a Bradley, quien llegó a decir que “Crazy” es uno de los mejores temas que se ha hecho jamás. Y con ella, Willie Nelson consiguió también su definitivo reconocimiento, despues de otros éxitos.

Comentando esta canción, el piano de Floyd Cramer y los primeros compases de The Jordanaires “doo, doo, doos” dan paso a Harold Bradley en el bajo mientras Budy Harman en percusión y Patsy van entrando en escena así como el resto de músicos, pero es Patsy quien va tejiendo la verdadera magia.

En otros momentos, como al llegar a las líneas “Worry / Why do I let myself worry?/ Wond’rin’what in the world did I do?” y en “Thinking that my love could hold you”, Patsy canta con verdadero sentimiento, poniendo el alma en cada una de sus notas, como si fueran las de un violín. Y cuando añade el “Ooohhh” antes de la palabra “Crazy” en el último verso, se llega a uno de los momentos más emocionantes de la grabación.

En resumen, al margen de su escaso acierto en la elección de las canciones, la frescura y espontaneidad de Patsy Cline se dejaban sentir en todas y cada una de sus interpretaciones, con su voz vigorosa e inigualable de esta vocalista temperamental e incomparable. Un amigo suele decir que al hablar de Patsy Cline, hay que ponerse en pie. Patsy, ¡que grande!



One Response to “EL OJO CLINICO DE PATSY CLINE”

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    Any way keep up wrinting.


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